El viernes pasado fui a almorzar con
mi marido al Quínoa (hace tiempo que no había ido y lo echaba de menos). Uno
entra al restaurant y siente ese calor acogedor. Me dan la carta y me deleito
con todos sus platos, aunque debo confesar que siempre pido el mismo: la
ensalada de quínoa roja. Y mientras esperamos nuestros platos nos dan esa
panera con pan integral y galletitas crujientes que nos devoramos con el pebre.
Mi amiga Sol (dueña del Quínoa) compartió
la receta de las galletitas en la Revista Ya. Así que apenas las vi, decidí
hacerlas para Uds. ya que son muy ricas y entretenidas para incorporar en el
aperitivo.
Si todavía no han ido al Quínoa, se los super recomiendo; lo que sí no se olviden de hacer reserva o sino les tocará esperar.
GALLETITAS CRUJIENTES
Salen muchas
·       
1 taza de harina integral
(yo usé una que tenía 4 variedades de harina)
·       
1 taza de harina blanca
·       
½ taza de chuchoca (pueden usar polenta)
·       
1 ½ cucharada de linaza
·       
1 ½ cucharada semillas de
amapolas
·       
1 ½ cucharada semillas de
sésamo
·       
4 cucharadas de aceite de
oliva
·       
1 cucharada de estragón
·       
1 cucharada de orégano (la
receta dice romero pero yo no tenía)
·       
1 cucharada de sal
·       
1 taza de agua
Calentar el horno a 190C.
Mezclar las harinas, semillas y
hierbas. Agregar el aceite y el agua. Hacer una masa. Estirar la masa en el
mesón levemente enharinado hasta que ésta quede bien delgada (a mi no me
quedaron tan finas como en el restaurant). Cortar con un molde, el que quieran,
yo usé uno redondo de unos 5 cm.
Hornear por 10 a 15 minutos o hasta
que estén doraditas.
Acompañan cualquier panera y son
exquisitas para el aperitivo. Algo rápido para acompañar estas galletitas, es
poner un pedazo de queso crema en un recipiente, cubrir con salsa de soya y
espolvorear con semillas de sésamo.