Me traje unos moldes de silicona para
hacer “madeleines” de mi viaje. Desde que los probé hace muchos años, tuve
muchas ganas de hacerlos, ya que son como galletas pero con textura de queque
(bizcocho) típicas de Francia.
Busqué y analicé muchas recetas, en las
francesas generalmente uno tiene que dejar reposar la masa por varias horas.
Opté por una receta que no tuviera reposo, ya que en general a mí me pasa que
cuando quiero cocinar o es algo más bien espontáneo, o me siento tentada por
algo y lo quiero ya.
El resultado de estas madeleines fue
delicioso, sobre todo por ese rico glaseado. Las llevé a un almuerzo y todos
las encontraron increíbles, así que manos en la masa y a prepararlas. Si no
tienen el molde especial, pueden usar moldes de mini muffins, aunque no digan
que son madeleines porque pueden recibir caras de rareza.


MADELEINES CON GLASEADO DE NARANJA
30 madeleines
·       
Mantequilla derretida y
harina para los moldes
·       
3 huevos
·       
100 gr de azúcar
·       
50 gr de azúcar rubia
·       
Ralladura de 1 ½ naranjas
·       
150 gr mantequilla derretida
·       
1 ½ cucharadita de polvos
de hornear
·       
150 gr harina
Glaseado naranjas
·       
1 taza de azúcar flor (en
polvo)
·       
Jugo de una naranja
Calentar el horno a 200C.
Pincelar con mantequilla derretidas
los moldes para madeleines, luego espolvorear con harina y sacar el exceso;
reservar. Batir los huevos con el azúcar y la ralladura, hasta tener una mezcla
pálida y espumosa (por lo menos 3 minutos, esto es muy importante para lograr
unas madeleines esponjosas).  Agregar la
mantequilla derretida y batir hasta incorporar. Luego agregar la harina junto a
los polvos de hornear, batir sólo hasta incorporar (no sobrebatir). Poner el
batido en una manga pastelera y rellenar los moldes hasta casi llegar al borde.
Hornear por 10 minutos o hasta que hayan subido y estén levemente dorados.
Sacar del horno, dejar reposar unos minutos y desmoldar. Yo usé mis moldes de nuevo,
los volví a mantequillar un poco. No hay problema que repose el batido (masa)
entre los horneados.
Para el glaseado, poner el azúcar flor
en un bol y agregar el jugo de naranjas necesario para lograr un glaseado que
escurra pero no tan líquido. Glasear las madeleines y dejar secar en una
bandeja.