Quería hacerles esta entrada ayer, pero mi cuerpo no me dejó. Parece que se quiere contagiar con la influenza que tiene mi hijo o bien necesitaba un día de descanso.
Hace mucho tiempo que quería hacerles este postre de manzanas. Es un postre fresquito, liviano y que es irresistible en una mesa de dulces (postre ideal para aquellos que dicen “gracias, yo no como postre”).
Es un postre que tienen que preparar con anticipación ya que deben dejar reposar las mil hojas de manzanas durante unas horas o toda la noche. Mi prima Pilar prepara su versión (que es deliciosa)  sin el descanso y el postre a medida que se va cocinando va botando su jugo. Así que pueden probar esta receta cocinando las manzanas inmediatamente, lo que sí pongan el molde dentro de un recipiente para atrapar los jugos. Las manzanas deben laminarse lo más finamente posible, por lo que yo les recomiendo que lo hagan con una mandolina, la que pueden encontrar en grandes tiendas, tiendas especializadas de cocina y hasta en el supermercado.
MIL HOJAS DE MANZANAS
6 personas
·        10 a 12 manzanas verdes
·        2/3 taza de azúcar granulada para espolvorear
·        Jugo de dos limones
·        1 taza de azúcar para acaramelar el molde
Precalentar el horno a 180C.
Hacer un caramelo con la taza de azúcar. Mientras el caramelo se hace, poner un molde rectangular (para queque) en el horno a entibiar, para que luego sea más fácil mover el caramelo. Una vez listo el caramelo, vaciarlo en el molde de queque chico (si tienen otro molde o lo quieren hacer más grande, tendrán que variar el azúcar y las manzanas) y moverlo para distribuir el caramelo por todos los lados.
Cortar las manzanas muy delgadas (como ya les dije, la mejor manera es con una mandolina). Luego ponerlas por capas en el horno preparado, alternando  con azúcar y jugo de limón (cada dos o tres capas).
Dejar reposar por una noche (idealmente con un peso arriba) y luego botar el máximo de jugo (que han botado las manzanas). Vaciar este jugo en una olla para luego reducir a un almíbar claro que servirá para acompañar el postre (esta etapa de preparar un almíbar es opcional).
Horno a 170C.
Poner el molde sobre una lata o fuente grande de horno (para atrapar cualquier jugo que suelte). Hornear por una hora o hasta que las manzanas estén blandas (meter un palito para probar que esté blandas).
Y como todo postre de manzana queda muy rico servido con helado de vainilla.

NOTA: SI QUIEREN USAR OTRO TIPO DE MANZANAS, PRUÉBENLA YA QUE SI SON DULCES TENDRÁN QUE AJUSTAR EL AZÚCAR.