Este mes de marzo ha sido increíble.
No les he contado pero estoy haciendo un libro de cocina con mis amigas
blogueras Pilar (de “En mi cocina hoy), Polin (de “Polin en la cocina” y
Barbara (de mi bistec). Y hace poco estuvimos una semana haciendo la producción
del libro (ya les contaré con más detalle). No saben lo contenta ya que un
sueño se va hacer realidad. Y lo otro entretenido, es que el viernes pasado fui
a un curso de decoración con el talentoso y simpático Carlos Lischetti.  Los que me siguen en instagram pudieron ver mi
creación (@clau varleta)
Ahora a la receta. Me encantan los
queques salados, ya que sorprenden a todos los que lo comen. Es como un pan
pero más esponjoso y de un sabor extraordinario, sobretodo éste preparado con
tomates, jamón y queso de cabra.
Lo pueden servir de aperitivo
solamente acompañado de mantequilla si desean o bien lo pueden utilizar para
hacer un sándwich, claro que yo lo rellenaría con queso crema, tomates, palta y
lechuga. 


QUEQUE SALADO DE TOMATES,
JAMÓN Y QUESO DE CABRA
1
molde mediano
·       
100 gr mantequilla con sal
·       
250 gr harina
·       
50 gr harina de centeno
·       
1 ½ cucharadita de polvos
de hornear
·       
¾ cucharadita de sal
·       
Mucha pimienta negra
·       
200 gr de queso de cabra,
en cubos pequeños
·       
100 gr de jamón serrano,
picado
·       
200 gr tomates cherry,
partidos en dos
·       
2 a 3 cucharadas de
albahaca fresca picada
·       
100 ml de leche
·       
3 huevos
Calentar el horno a 180C. Mantequillar
y poner papel mantequilla en un molde de queque.
Poner la mantequilla, la harina,
polvos, sal y pimienta en un bol. Con las manos formar migas con ambos
ingredientes (no deben quedar pedazos de mantequilla). Agregar el jamón,
albahaca, queso y tomates (reservar unos tomates y queso para la cubierta).

En otro bol, batir la leche con los
huevos para luego vaciar sobre la mezcla de harina. Mezclar todo con una
cuchara de palo hasta tener una mezcla integrada. Poner la mezcla en el molde
preparado y cubrir con los tomatitos y queso de cabra reservado. Hornear por 50
a 60 minutos o hasta que este levemente dorado. Dejar enfriar antes de cortarlo.