Estas tartitas de manzanas y
membrillos son el postre ideal para este otoño. Masas crujientes combinadas con
un puré de membrillo y cubiertas con láminas finas de manzanas. Una combinación
rica y lo mejor es que es un postre con poca azúcar, hecho aprovechando las frutas
de la estación.
¿Por qué será que ya el membrillo no
se ve tanto?, no siempre hay en el supermercado. Yo personalmente los encuentro
muy ricos. Mi hijo que no lo conocía, me los mostró y me dijo qué es esta
manzana mutante?….
Para estas tartitas usé masa filo, ya
que me gusta mucho la crocancia que da; sin embargo pueden usar cualquier otro
tipo de masa que deseen.
TARTITAS DE MANZANA Y MEMBRILLO
6 tartas
·       
6 hojas de masa filo
·       
150 gr de mantequilla,
derretida
·       
Mix dulce (mezcla de
azúcar, canela, vainilla, cardamomo)
·       
2 membrillos, cocidos con
agua y un poco de azúcar
·       
2 o 3 manzanas peladas y
cortadas en laminas finas
·       
Mermelada de damascos,
tibia
·       
Azúcar en polvo para
espolvorear
Calentar el horno a 180C.
Mantequillar una hoja de masa filo y
luego espolvorear con el mix dulce (si no tienen pueden usar azúcar mezclada
con canela). Tapar con otra masa filo y repetir la operación anterior; hacer
esto hasta tener 3 hojas de masa filo. Cortar tres  cuadrados de unos 20 cm (la masa que les
sobre, la hornean y se la comen). Poner los cuadrados de masa filo en moldes de
tartas mantequillados (yo usé unos moldes de muffins grandes). Repetir lo mismo
con tres hojas de masa filo para hacer 3 tartitas más.
Moler los membrillos cocidos (sin el
jugo, esté se lo toman; es muy rico), hasta tener un puré. Dividir el puré de
membrillos entre las tartas. Luego tapar con láminas de manzanas, y espolvorear
con mix dulce.
Hornear las tartitas por 20 a 25
minutos o hasta que las manzanas estén blandas y la masa dorada. Sacar del horno
y pincelar las manzanas con la mermelada de damascos. Dejar enfriar (pueden ser
tibias), desmoldar y espolvorear azúcar en polvo al servir.