Acá de vuelta de mi viaje y de las ricas vacaciones
dieciocheras. Me encantó que se juntaran varios días de fiestas patrias, ya que
la gente andaba de fiesta y había otro estado de ánimo en nuestro país. Lo malo
es que se come muchoooo….
Por esta razón que he decidido hacer una receta de
galletas más sanas y naturales. En realidad, de mi viaje me traje el libro del
maravilloso blog “La Tartine Gourmande” y estoy completamente enamorada de
todas sus recetas y preciosas fotos (al igual que las adolecentes de hoy que
están enamoradas de todo lo que les gusta). Estas galletas me cautivaron del
libro y aquí estoy probando su receta.
Yo fuera de comprar harina integral y avena no había
cocinado con otras harinas, así que para hacer estás galletas de tahini, tuve
que incursionar en la sección de productos naturales. Como no encontré todos
los ingredientes que necesitaba tuve que adaptar la receta. Quedé fascinada con
el resultado y ya quiero probar otras recetas.
GALLETAS
DE TAHINI, PECANAS Y CHOCOLATE
20 galletas aprox.
·        
80 gr de mantequilla sin sal, blanda
·        
2/3 taza (100 gr) azúcar rubia
·        
2 cucharadas de tahini (pasta de sésamo)
·        
1 cucharadita de extracto de vainilla
·        
1 huevo
·        
½ taza de harina de almendras
·        
½ taza de harina de arroz
·        
½ taza de harina de quinoa
·        
½ cucharadita de bicarbonato de sodio
·        
¾ taza de chips de chocolate o chocolate amargo picado
·        
90 gr de pecanas o nueces picadas
Calentar el horno a 190C.
En un bol mezclar bien todas las harinas con el
bicarbonato de sodio, reservar.
Batir la mantequilla con el azúcar y el tahini, hasta
tener una mezcla bien cremosa. Agregar la vainilla y el huevo, batir bien hasta
tener una mezcla integrada. Con una cuchara de madera mezclar la mezcla de
mantequilla con las harinas. Agregar el chocolate y pecanas.
Poner de a cucharadas en una lata de horno con silpat
o papel mantequilla (yo hice una pelotita y luego mi hija menor me las aplanó
un poco; ella quería ayudar). Deben dejar espacio entre ellas ya que crecen un
poco al hornearlas. Hornear por 15 minutos o hasta que estén doradas.  Esperar que enfríen un poco (ya que salen muy
blandas y se les pueden quebrar) y luego con una espátula sacar de la lata y
ponerlas  a enfriar completamente sobre
una rejilla.