Es tan fácil hacer pan casero,
solo se requiere un poco de tiempo, además el amasado reduce todo tipo de
estrés, neura o rabia. Lo mejor es que lo puede saborizar de manera distinta y
hasta agregar una variedad de ingredientes. Este pan que hice es con quínoa que
no solo le aportará muchos nutrientes sanos, sino también le da una textura
crujiente muy entretenida.
La idea de este pan de quínoa la
saqué de un pequeño libro de panes peruanos pero el de la receta era con mucha
azúcar y manteca, que quise hacer mi propia versión. Yo usé quínoa de 3 colores
que compré en la tienda de Dellanatura pero Uds. pueden usar la que tengan, lo
importante es que la cocinen al dente.
Preparé este rico pan, para
hacer unos sanguches para un picnic de blogueras chilenas. Los rellené con
queso crema, un poco de pesto, jamón serrano y unas hojas de espinacas.

PAN CON QUINOA
15 a 20 panes medianos
(dependerá del tamaño que lo hagan)
·      
2 taza de harina
blanda todo uso
·      
1 ½ taza de harina
integral
·      
2 tazas de quínoa
cocida al dente (yo usé una mezcla de 3 colores: blanca, roja y negra)
·      
1 ½ cucharadita de
sal
·      
1 sobre de levadura instantánea
(10 gr)
·      
1 cucharada de miel
·      
1/3 taza de aceite
de oliva
·      
1 a 1 ½ tazas de
agua tibia
Poner ambas harinas y la quínoa en
un bol grande. Espolvorear la sal por los bordes. Hacer un hoyo al medio y
agregar ahí, la levadura junto a la miel. Agregar el aceite y revolver de
adentro hacia fuera con una cuchara, incorporando el agua necesaria para formar
una masa blanda pero no pegajosa. Volcar la masa sobre un mesón levemente
harinado y amasar por unos 8 a 10 minutos o hasta que la masa esté lisa y elástica.
Poner en un bol levemente aceitado (yo pongo la masa en el bol y luego la doy
vuelta para que la masa quede aceitada por ambos lados y así evitar que se
forme una costra) un lugar tibio por 1 hora o hasta que la masa haya doblado su
volumen.
Dar vuelta la masa en el mesón, aplastar
levemente y dividir la masa en 15 a 20 pedazos. Dar formar redonda a cada
pedazo de masa, y poner los ovillos en una lata de horno y aplastar levemente.
Dejar reposar por 20 minutos.
Calentar el horno a 200C.
Pinchar los panes con un
tenedor. Hornear por 20 minutos o hasta que estén levemente dorados (yo los di
vuelta como a los 18 minutos para dorar por ambos lados).
Sacar del horno y dejar enfriar
tapados con un pañito de cocina.