Ya empieza a estar mejor el
clima y queremos comer más fresco y nada mejor que una tarta liviana acompañada
de una rica ensalada. Esta tarta rústica es deliciosa, la masa es sabrosa y
media crujiente por la polenta. El relleno es fresco y combina esos sabores
veraniegos tan ricos.
La masa es blanda, por esa razón
es mejor prepararla sobre un papel mantequilla, el mismo que usarán para
hornearla. Al doblar los bordes se puede quebrar la masa pero la juntan de nuevo
con los dedos, sin embargo esta tarta es rústica media irregular y nada de
perfecta (y lejos como más me gusta).
La receta original es de David
Lebovitz, yo le hice unos cambios al proceso como a los ingredientes.
TARTA RÚSTICA DE TOMATES Y CHOCLO
4 a 5 personas
Masa
·      
150 gr harina
·      
40 gr polenta
·      
¾ cucharadita de
azúcar
·         ¾  cucharadita de sal
·      
85 gr mantequilla en
cubos
·      
2 cucharadas de
aceite de oliva
·      
2 cucharadas de agua
Relleno
·      
1 cebolla mediana,
en pluma
·      
2 cucharadas de
aceite de oliva
·      
Sal y pimienta a
gusto
·      
1 taza de choclo
cocido (yo usé congelado pero mejor con fresco)
·      
1 cucharada de queso
crema
·      
½ taza de albahaca
picada
·      
1 a 2 tomates
cortados en rodajas finas (ponerlas en toalla de papel para absorber humedad)
·      
½ taza de queso
parmesano
·      
Albahaca fresca para
servir
Para la masa, poner la harina
junto con la polenta, azúcar y sal en un procesar. Agregar la mantequilla y
procesar hasta tener migas. Agregar el aceite y agua, procesar hasta tener una
masa. Poner la masa en un plástico y dejar reposar en el refrigerador, mientras
se prepara el relleno.
Para el relleno, cocinar la
cebolla en el aceite de oliva hasta que la cebolla esté muy blanda y
transparente. Aliñar con sal y pimienta. Agregar el queso crema, choclo y
albahaca, cocinar revolviendo hasta que el queso crema se haya derretido y esté
integrado. Dejar enfriar el relleno.
Calentar el horno a 180C.
Para armar la tarta rústica.
Poner la masa sobre un pedazo de papel mantequilla y uslerearla hasta tener un
círculo de unos 26 cm. Esparcir el relleno, dejando un borde de unos 2 cm.
Poner las rodajas de tomates sobre el relleno, espolvorear sal y pimienta a
gusto. Doblar el borde de la tarta hacia adentro. No hay problema que se
quiebre la masa, se junta con los dedos de nuevo (además es rústica).
Espolvorear el queso parmesano por toda la tarta (centro y bordes).
Hornear la tarta sobre una lata
de horno (con el papel mantequilla) por 40 a 45 minutos o hasta que la tarta
esté dorada. Enfriar por 10 minutos y servir con albahaca fresca.