Me encantan las quesadillas ya que son
fáciles de hacer y sirven como aperitivo o las pueden servir junto a una rica
ensalada quedando un plato rápido y rico. Esta vez las rellené con una mezcla
de espinacas y quesos, quedaron realmente deliciosas; me las hubiera comido
todas solitas. Preparé tzatziki para acompañarlas (pinchar acá para la receta),
sin embargo se las pueden comer sin salsa.
Para que queden doraditas es mejor
prepararlas en una sartén y luego si las necesitan recalentar lo puede hacer en
el horno. Ojalá que disfruten esta receta tanto como lo hicieron en mi casa, sobretodo a mi querido marido (en él pensé al hacerlas).
QUESADILLAS DE ESPINACAS
8 quesadillas
·       
200 gr espinacas, sin
tallos y limpias
·       
50 gr queso crema
·       
120 gr queso mozzarella
·       
60 gr queso de cabra
·       
1 cucharadita de orégano
·       
½ cucharadita de eneldo
·       
Pimienta a gusto
·       
8 masas para quesadillas
Poner las hojas de espinacas en un bol
grande, luego taparlas con agua hirviendo. Dejar las espinacas reposando por 1
minutos, luego colar y lavarlas con agua fría. Estrujarlas muy bien para
quitarles todo el líquido posible.
Procesar las espinacas  junto al queso crema, mozzarella y queso
cabra, hasta tener una pasta. Aliñar con el orégano, eneldo y pimienta a gusto
(yo no le puse sal ya que los queso son salados).
Dividir la mezcla entre las masas de
quesadillas, ponerlas en un lado y luego doblar las quesadillas.
Calentar una sartén grande, cocinar
las quesadillas por ambos lados; hasta que estén doradas y el relleno
derretido. Partir cada quesadilla por la mitad y servir.
Las pueden servir con aperitivo
acompañado de tzatziki (pinchar acá para la receta)  o servir como parte de un almuerzo liviano
acompañado de una rica ensalada.