Ayer les celebré el cumpleaños a mis
dos niñas preciosas (una cumplió el jueves y la otra mañana).  Siempre preparo muchas cosas ricas, ya toda
mi familia está acostumbrada a que los espere con un gran festín (algo que para
mí no es ninguna obligación sino un placer). Por suerte sobraron varias cosas
para poder sacar unas fotos y así poder compartir esta rica receta, de mini
tartas de limón, con Uds.

Para preparar las tartas usé los
moldes de silicona especiales para cupcakes o quequitos. Es más fácil uslerear
las masa entre dos plásticos, así la masa no se pega a la mesa.
  


MINI
TARTAS DE LIMÓN
24 unidades aprox. (dependerá del molde que usen)
Masa
·       
140 gr mantequilla
·       
100 gr de azúcar en polvo
(flor/impalpable)
·       
250 gr harina
·       
Ralladura de un limón
·       
2 yemas
Relleno
·       
1 tarro de leche
condensada (375ml)
·       
2/3 taza de jugo de limón
(yo usé la mitad de limón y la mitad de limón de pica)
·       
Ralladura de un limón
grande
·       
170 gr de yogurt natural
·       
4 yemas
Merengue
·       
4 claras
·       
1 taza de azúcar
Para la masa, procesar la mantequilla
junto a la azúcar en polvo y la harina, hasta tener migas. Agregar las yemas y
procesar hasta formar una bola de masa (este proceso lo pueden hacer con las
manos). Tapar la masa y refrigerar por al menos 30 minutos.
Calentar el horno a 180C.

Sacar la masa del
refrigerador y uslerear entre dos plásticos. Forrar 24 moldes de mini tartas
(yo usé molde de cupcakes de silicona), pichar la masa con un tenedor y hornear
por 12 minutos.

Mientras tanto, preparar el relleno.
Mezclar la leche condensada con el jugo de limón. Luego agregar el yogurt
natural, revolver bien. Finalmente agregar las yemas, revolver bien hasta tener
una mezcla homogénea. Sacar las tartas del horno y rellenar con la mezcla de
limón y volver al horno por 30 minutos o hasta que el relleno haya cuajado y la
masa esté levemente dorada.

Preparar el merengue. Batir
las claras junto al azúcar, a baño maría (sin que el bol toque el agua
hirviendo), hasta tener un merengue brillante y duro. Poner el merengue sobre
las tartas.