El sol ya está saliendo, llenando de calor nuestras casas, los árboles están empezando a estar de un verde intenso y nuevo, que sólo vemos en la primavera. Y después de nuestras fiestas patrias quedamos con ganas de seguir haciendo asados y nada más rico este queque salado para el aperitivo informal junto a la parrilla. O bien es una buena alternativa para acompañar una ensalada o hacerse un sándwich con un pedazo de esta rica preparación.
Lo mejor de este queque es que lo pueden hacer de distintos sabores modificando sus ingredientes. Pueden cambiar los pistachos por cualquier fruto seco que les guste, usar otros tipos de hierbas y distintos jamones, hasta puede ser salmón ahumado. Yo el jamón serrano lo cociné para que estuviera crujiente (tipo tocino) pero lo pueden usar natural.
Lo que me gusta de este queque es que está lleno de sabor y texturas, es una preparación entretenida que va a gustar mucho.


QUEQUE DE TOMATES SECOS, PISTACHOS Y JAMÓN SERRANO
8 a 10 personas
·        1 cucharada de mantequilla sin sal para el molde
·        1 cucharada de sésamo o semillas de linaza
·        1 ¾ taza de harina
·        1 cucharada polvos de hornear
·        3 huevos extra grandes
·        Sal y pimienta (1/2 cucharadita de cada una)
·        ¼ taza de aceite de oliva
·        ½ taza de yogurt natural
·        100 gr de jamón serrano, tostado y picado pequeño
·        100 gr de queso de cabra, picado en cubos pequeños
·        12 tomates secos, picados finos
·        ¾ taza de pistachos
·        1/4 taza de albahaca picada
·        ¼ taza de ciboulette picada
Horno a 180C. Mantequillar un molde de queque chico.
Mezclar la harina con los polvos, reservar. En un bol, mezclar los huevos, sal y pimienta. Agregar el aceite y el yogurt, revolver bien. Agregar la mezcla de harina y mezclar bien con una cuchara de palo. Agregar el jamón serrano, queso de cabra, tomates, pistachos, albahaca y ciboulette. Vaciar en el molde preparado, emparejar con una espátula (yo me olvidé de hacerlo, quedó más rústico). Espolvorear con el sésamo o linaza.
Hornear por 40 a 50 minutos o hasta que el queque esté dorado y al insertar un palito, éste salga seco. Enfriar un par de minutos y luego desmoldar.